Intel renace de sus cenizas: la nueva fiebre de la IA por las CPU la lleva a máximos históricos tras rozar el colapso hace dos años
24/04/2026 | Economía
*La empresa mordió el polvo en 2024 con unas históricas pérdidas de casi 19.000 millones de dólares
*EEUU salió al rescate para comprar el 10% de la compañía por 8.900 millones de dólares
*Los problemas de suministros de chips sube de nivel y resucitan a compañías al borde de la extinción
Intel se prepara para una jornada histórica en el parqué. La empresa de chips cotiza cerca del 25% en la apertura. La compañía se está jugando en la jornada de hoy la mayor subida de su historia (en 1987 registró un ascenso del 26%) y, si no hay un cambio drástico en la cotización, la empresa logrará superar sus picos de cotización de la burbuja de las puntocom y alcanzará máximos históricos. Esto se produce tras una subida de alrededor del 127% en lo que llevamos de año y un avance del 250% desde verano de 2025. Por ponerlo en perspectiva se trata de la firma que más sube del S&P 500 en 2025 solo superada por Western Digital (+134%) y Sandisk (+292%).
Intel está escribiendo la historia del Renacido en bolsa. No hace ni dos años, la compañía prácticamente mordía el polvo con un agujero contable de 18.800 millones de dólares. Fueron las mayores pérdidas de la historia de Intel, que se remonta a finales de los años sesenta. La compañía presentó un plan de reestructuración para recortar más del 15% de la plantilla, unos 15.000 empleados, y reducir costes en más de 10.000 millones de dólares.
Las buenas noticias no son tanto que sus cifras sean buenas tras presentar sus resultados este jueves por la noche, lo que el mercado ha visto en los datos de la empresa es que se confirma que la empresa está en el epicentro de lo que puede ser el próximo gran boom de la IA, las CPU.
Las unidades de procesamiento central (CPU) son el cerebro de cualquier dispositivo electrónico, incluidos los ordenadores, los móviles y los televisores. Hasta ahora, la GPU (su capacidad de cálculo) era la que se había llevado primero la atención de Wall Street con una demanda inusitada para entrenar con esta a los chatbots. Posteriormente, la memoria (RAM) era el objeto de desabastecimiento por la enorme demanda de los centros de datos. Ahora parece que el testigo pasa a la CPU, pues la IA de agentes que permitirá que realice procesos dentro del propio PC es la próxima frontera que parece estar lográndose.
Ya antes de los resultados de Intel todo parecía apuntar en esta dirección con constantes subidas de precios, aunque todavía incipientes en comparación con lo que se ha vivido con la RAM. Sin embargo, una gran oleada de ingresos de esta nueva fiebre ha desembarcado en Intel.
La compañía era una de las reinas tecnológicas de Wall Street en los noventa junto a IBM, Apple o Microsoft gracias a sus procesadores, CPU. Paradójicamente, la IA, la misma tecnología que la iba a enterrar, le está ofreciendo una segunda oportunidad.
Los resultados que confirman el giro de la IA
Si bien el fabricante de microprocesadores ha registrado pérdidas por valor de 3.728 millones de dólares, multiplicando por cuatro sus números rojos por elementos extraordinarios (el coste de su reestructuración), la cifra de negocio se disparó un 7,2% hasta los 13.577 millones gracias al auge de las CPU aplicadas a la IA. El área de centros de datos, que son los que han encargado las CPUs ha crecido un 22% hasta los 5.052 millones de dólares. De cara al segundo trimestre, Intel espera alcanzar una cifra de ingresos de entre 13.800 y 14.800 millones de dólares.
La propia empresa ha querido remarcar que el motivo detrás de este cambio ha sido el viraje hacia su producto clave. "La próxima ola de IA acercará la inteligencia al usuario final, pasando de los modelos básicos a la inferencia y, finalmente, a la inteligencia artificial. Este cambio está incrementando significativamente la demanda de las CPU, las obleas y las soluciones de empaquetado avanzado de Intel", declaró Lip-Bu Tan, CEO de Intel, en un comunicado. Es por ello que tras las cifras los grandes rivales de Intel en el sector de las CPU también se disparan. AMD se dispara un 11,6% en la apertura y ARM se dispara un 12%.
Una gran resurrección
Este viraje de la industria viene después de que la empresa viviera una crisis histórica los últimos años. Hasta el verano de 2025 la empresa se vio inmersa en enormes rondas de despidos y programas de ahorro mientras perdía cuota de mercado en toda clase de segmentos clave. Sus chips se quedaban atrás frente a AMD y Nvidia, en particular las GPU y tras el boom del covid perdía ventas a medida que la gran demanda de ordenadores se normalizaba.
Desde sus máximos de 2024 Intel llegó a caer un 60% y estaba en una situación realmente complicada. En resumen, se estaba quedando fuera del gran negocio de la IA (los chips para GPU más avanzados) y para conquistar una posición necesitaba grandes inversiones en megafábricas. El futuro no estaba nada claro.
Fue en aquel entonces cuando el mismo gobierno de EEUU aprovechó la situación en un polémico movimiento en el que entró como accionista de la empresa. El gobierno acordó comprar 433 millones de acciones a un precio de 20,47 dólares la acción. Unos 8.900 millones de dólares y un 10% del capital. Ahora, todo parece indicar que abrirá a 80 dólares. En resumen, la Casa Blanca se ha hecho de oro con este movimiento logrando cuadruplicar su inversión con un aumento del 290%, lo que ha provocado que su inversión pase de esos 8.900 a 34.800 millones de dólares.
No solo ha sido el viraje hacia la CPU, la confianza del acuerdo con EEUU ha favorecido a la acción. También ha logrado llegar a acuerdos con actores del sector como la misma Nvidia para ir mejorando su posición. Esto, sumado al gran viraje de la propia industria, ha permitido lo que es verdaderamente un viraje histórico que ha culminado en sus cuentas.
HSBC ha sido uno de los últimos en hablar de la gran remontada de la firma. "La magnitud del aumento de las previsiones muestra que el gran potencial alcista de las CPU para servidores comenzará a manifestarse el segundo trimestre de 2026 y, de hecho, creemos que el mercado sigue infravalorando y subestimando el potencial alcista de la posición de Intel en este segmento". La firma explica que "la empresa tiene una enorme capacidad para reasignar sus recursos hasta las unidades CPU si es necesario y dado que esperamos un enorme entorno de escasez, creemos que sus ingresos brutos se dispararán. (elEconomista.es, 2026-04-24)
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