LosHechos

Noticias actualizadas, análisis profundos y la verdad de los hechos.

Ver las últimas noticias

Principales categorías

Internacional
Internacional

Últimas noticias del mundo, análisis profundos y actualizaciones constantes.

Ver Más
Economia
Economía

Cobertura económica confiable para que sigas los mercados y tendencias.

Ver Más
Tecnología
Tecnología

Innovaciones, gadgets y análisis del universo tecnológico.

Ver Más

Sobre LosHechos

LosHechos es su portal de noticias confiable, ofreciendo información actualizada, análisis profundos y reportajes de calidad. Nuestro objetivo es proporcionar contenido imparcial y relevante para lectores exigentes.

Saiba Mais
Menú

El misterio estadístico que multiplica el paro oculto en España de 343.000 a más de un millón de personas

03/12/2025 | Economía

El misterio estadístico que multiplica el paro oculto en España de 343.000 a más de un millón de personas
⦁ El INE publica dos datos contradictorios de desempleados excluidos de la población active.

⦁ La economía de España tiene un punto que brilla bajo la precariedad laboral.

⦁ Noviembre resta 14.358 afiliados a la Seguridad Social mientras reduce el paro en 18.805 personas.

La mayor paradoja de las estadísticas de desempleo es que no incluyen a todos los desempleados. Esto no significa que los datos que publican organismos públicos estén 'maquillados', sino que hay cientos de miles de personas que no trabajan y que quieren hacerlo, pero que se consideran 'inactivos' porque no encajan en la definición de "parado". Aunque en España estos datos arrojan un problema: con la metodología que históricamente usa la Encuesta de Población Activa (EPA), se estima que en el tercer trimestre había 343.100 de estos 'activos potenciales'. Pero al aplicar la metodología de Eurostat, la cifra sube a 1,048 millones, un 2,3% más que en 2019. La diferencia, de 704.800 personas no es baladí: es la brecha entre un 11,6% y un 28,6% de paro 'oculto', según la referencia que se elija. ¿Pero de cuál fiarnos?

El de 'paro oculto' es un concepto extremadamente polémico en el análisis laboral. Sirve para un titular, en buena parte porque es muy fácil de entender: sería el número de personas que con una definición más laxa que la estándar se considerarían desempleados. Pero no se puede decir que se trate de algo que se "esconde", todo lo contrario: de hecho, se convirtió en foco del debate académico y político durante la pandemia, tal y como en su momento reconoció la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la institución que fija los requisitos de lo que se entiende por parado que siguen España y el resto del mundo.

No se trata de cambiar la definición de desempleado, que se refiere a las personas sin trabajo que lo buscan activamente y tienen disponibilidad para incorporarse a un puesto. Pero sí de tener en cuenta a colectivos que con esta modelo estándar parecen quedar 'borrados' de la población activa. El hecho es que los organismos estadísticos español y europeo ya publican datos que reflejan categorías que ni son ni serán considerados parados, porque no cumplen con los criterios, pero están muy cerca de hacerlo. El problema es que, a diferencia de lo que ocurre con el desempleo propiamente dicho, aquí utilizan metodologías diferentes que arrojan resultados muy distintos.

El INE habla de 'activos potenciales', que se consideran, después de los migrantes, el colectivo que más influye en las fluctuaciones trimestrales de los datos del mercado laboral. Se les define como "personas que están sin trabajo, disponibles para trabajar y no buscan empleo por determinadas razones". En este grupo ocupan un lugar clave los desanimados, aquellos inactivos que dejaron de buscar empleo porque han perdido la confianza en encontrarlo. Su evolución sigue los patrones del ciclo: en un momento de bonanza y mejores expectativas laborales, muchos pasan a buscar activamente empleo y, o bien se convierten directamente en ocupados o (si no encuentran trabajo inmediatamente) pasan al paro.

Pero cuando la economía se tuerce, también hay muchos ocupados y parados que recorren el camino inverso y pasan a engrosar las listas de los inactivos, lo que equivale a ser 'invisibles' para las categorías estadísticas más habituales del mercado de trabajo. Estos flujos de la población activa son más intensos en nuestro país que en el resto de la UE, como hemos contado en elEconomista.es, y explican el fenómeno de que el paro no se reduzca al mismo ritmo que crece la ocupación.


La EPA muestra un mínimo histórico de desánimo entre los desempleados

En los últimos años, durante la pandemia, pero también tras la reforma laboral, el debate sobre este efecto no ha dejado de intensificarse. Primero fue por los ERTEs, aunque estos sí cuentan como parados para el INE. Luego el foco se puso en el incremento de los trabajadores con contratos fijos discontinuos, que intercalan periodos de inactividad entre llamamientos. Pero, de nuevo, la EPA sí les incluye entre los parados si durante esos lapsos buscan activamente empleo.

A pesar de ello, los datos de activos potenciales de la EPA se han reducido notablemente y hoy quedan un 35,4% por debajo de las cifras de 2019. El grueso corresponde a los desanimados, que han caído un 65,2%, hasta las 119.000, mientras el resto ha repuntado un leve 3,2%, hasta las 223.800. Esto apunta a una reactivación laboral de ese colectivo.


La historia que cuenta Eurostat
Pero el debate sobre el 'paro oculto' no se produjo solo en España. En 2020, en un momento en el que los confinamientos impedían a muchos millones de europeos cumplir con los requisitos para ser considerados parados, Eurostat puso el foco en las estadísticas de holgura laboral –que sí publica Bruselas, junto a la Encuesta de Fuerza Laboral, su equivalente a la EPA– y pidió a los organismos nacionales, incluida España, que también publicaran una tabla con la misma metodología, que el INE define como "categorías especiales de inactivos".

Los datos tienen en cuenta a dos grupos que no encajan en la mencionada definición de 'personas sin trabajo que lo buscan activamente y tienen disponibilidad para incorporarse a un puesto'. El primero son desocupadas que "están disponibles para trabajar y desean hacerlo, pero ni buscan ni han encontrado un empleo al que se vayan a incorporar". El segundo son las personas que buscan empleo de manera activa o inactiva, pero no están disponibles. Aquí se contempla a aquellos que "han encontrado empleo al que van a incorporarse en tres meses o menos". Ninguno de ellos se considera parados según la definición de la OIT.

El primer colectivo sumaba 729.300 personas a cierre del tercer trimestre de 2025, un 4,7% menos que en el mismo periodo de 2019. El segundo se había disparado un 22,9%, hasta los 318.600 efectivos.

Lo que queda claro es que ambas estadísticas cuentan historias muy distintas. En comparación con las cifras de la EPA, las de holgura laboral apenas han variado desde los niveles previos a la pandemia. Es más, han crecido levemente, un 2,3%, desde el tercer trimestre de 2019 y suman 1,048 millones de euros, una diferencia del 205% (704.800 personas más).


¿Hay un millón de desempleados excluidos de las cifras del paro?

El hecho de incluir a inactivos "no disponibles" aleja las cifras de "inactivos especiales" de los "activos potenciales" del INE, que se centra en personas que no buscan trabajo. También pueden recoger a fijos discontinuos que no buscan empleo y no están disponibles si responden que esperan un llamamiento de su empresa en un plazo de tres meses, aunque las cifras no se presentan con ese nivel de detalle.

Pero la discrepancia con los datos incluidos en la EPA es tan llamativa que lleva a preguntarse si se puede explicar solo por las diferentes metodologías. Una razón de peso es que los activos potenciales solo incluyen a las personas que están disponibles para trabajar, pero no lo buscan. Aunque nos limitáramos solo a este grupo, la diferencia sigue siendo del 112,5%: 729.600 frente a 341.300.

La pregunta es clara: ¿subestima el INE (o mejor dicho, su metodología) el volumen de inactivos sin empleo que realmente quieren trabajar, o es el modelo de Eurostat el que los sobreestima?


Una brecha en la contabilidad de los desempleados excluidos del paro

El problema no es una supuesta falta de transparencia porque, como hemos visto, los datos son públicos y accesibles. La clave es que ni los inactivos especiales de Eurostat ni los activos potenciales del INE serían considerados parados propiamente dichos porque no cumplen los requisitos de la definición.

Pero tampoco es una cuestión simplemente teórica o académica porque, en un contexto como el actual, de intensa creación de empleo, pero no tan intensa reducción del desempleo, una información más pormenorizada de los colectivos "fuera del mercado laboral" tendría utilidad para el diseño de las políticas de empleo. (elEconomista, 03-12-2025)

Volver